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viernes, 4 de enero de 2013

Covey, El Séptimo Hábito, Afile la Sierra

Bueno.. ya vamos terminando, os dejo el Séptimo y Último Hábito de este libro de referencia, ahora toca ponerlo en práctica..


SEPTIMO HÁBITO: AFILE LA SIERRA.
Del libro:
LOS SIETE HABITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA
Autor: Stephen R. Covey   (ISBN: 978-84-493-2194-8)

Con la introducción de una anécdota a modo de metáfora (Si queremos ser más eficientes y rápidos cortando árboles, deberíamos de “perder” un poco de tiempo afilando la sierra de vez en cuando), Covey nos advierte de que los seis hábitos anteriores, que son los que nos permiten pasar de la Dependencia  a la Independencia y de esta a la Interdependencia, necesitan ser renovados (afilados) de una manera continua, para que puedan ser realmente útiles..
Desde el punto de vista del autor, en este proceso de trabajo interior de renovación, cuatro son las dimensiones que debemos tener presentes:

-          Dimensión FÍSICA: Mediante el desarrollo de actividades y ejercicios centrados en el cuadrante II (lo importante y no urgente), por ejemplo con la realización de actividades deportivas, adaptadas a nuestro nivel, mantenernos en forma en otras palabras. De esta manera también estaremos estimulando cualidades más profundas, como la autoconfianza, la autoestima, la integridad…
-          Dimensión ESPIRITUAL/TRASCENDENTE: Favorecemos en este caso nuestro liderazgo interior (recordemos el 2º hábito, Empezar con un fin en la mente). Nos comprometemos con nuestro sistema de valores, mediante una actitud contemplativa;  por ello, el haber elaborado un enunciado previo de nuestra Misión Personal es fundamental, para tenerlo siempre presente.
-          Dimensión MENTAL: Con el serio compromiso de ejercitar nuestro pensamiento teniendo como objetivo la mejora intelectual: leer, escribir, organizar, planificar...son elementos que fomentan nuestra renovación en este aspecto.
-          Dimensión SOCIAL/EMOCIONAL: Que podemos comenzar a practicar inmediatamente, solo necesita que los hábitos 1º, 2º y 3º, estén suficientemente desarrollados. En este caso nuestros principios y nuestra integridad con ellos nos permitirán alcanzar la suficiente seguridad interior que logre un desarrollo armónico de esta dimensión.

Desde un punto de vista Profesional/Empresarial, se establecen interesantes paralelismos que pueden ser de utilidad en un desarrollo organizacional equilibrado:

-          Dimensión Física: Aspectos económicos de la empresa, el “Músculo”
-          Dimensión Social: Relaciones humanas
-          Dimensión Espiritual/Trascendente: Misión, Vocación de Servicio..
-          Dimensión Mental: Desarrollo de la organización, evolución y crecimiento de las personas, gestión del talento.

Según el autor, nuestra paz mental no es una cuestión de actitud, sino de armonía y coherencia entre lo que somos y lo que hacemos, y la valoración y comprensión que generosamente ofrezcamos a los demás. Cuando hayamos alcanzado la efectividad en nuestras vidas, estaremos en condiciones de poder ayudar a otros a alcanzar esa misma efectividad en las suyas, hagamos que los demás se vean como realmente son, como podrían llegar a ser, y no tal y como se ven en el “espejo social”… rompámoslo, dice Covey.

Finalmente, se nos hace hincapié en que el proceso de renovación personal es continuo, el autor lo denomina la “Espiral Ascendente”, nuestra Conciencia Moral sería la base de evaluación de la congruencia o discrepancia con lo que él denomina “principios correctos” (éticos, morales, etc..), esto nos debería de impulsar a actuar de una manera coherente con ellos, que nos dotase de experiencias sobre las que asentar nuevos aprendizajes, mayor disciplina, compromisos más serios y un modo de actuar en sintonía, cerrando el círculo pero en un grado cada vez más elevado, para volver a empezar de nuevo.

Aprender, Comprometerse, Actuar… en la perfección del círculo



Mapa Mental de "El Séptimo Hábito, Afile la Sierra"

¡Feliz 2013 a todos!

domingo, 16 de diciembre de 2012

Covey, El Sexto Hábito, La Sinergia

Vamos a por el Sexto Hábito...


Sinergia:
(Del gr. συνεργία, cooperación).
1. f. Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.

No deja de ser un viejo recurso, pero una definición lo más precisa posible no nos vendrá mal para entender mejor lo que el autor nos quiere decir.
Como remate a todo lo comentado en los hábitos anteriores, el objetivo final se resumiría en lograr la “cooperación creativa”. (Me resulta especialmente interesante que, para Covey, la RELACIÓN entre las partes, es una parte en sí misma, y por lo tanto añade valor al resultado final, no puedo estar más de acuerdo).
En el terreno práctico, este sexto hábito pretende culminar nuestra “Victoria Pública”.
Para lograr que esta cooperación sea efectiva, debemos centrarnos en lograr una comunicación SINERGICA, abierta a nuevas posibilidades, opciones y alternativas, que tenga como centro la COMPRENSIÓN de todas las partes. Aquí es donde entrarían en juego los tres primeros hábitos, aquellos que formaban parte de nuestra “Victoria Privada” que son los que nos darán argumentos para poder enfrentarnos con éxito al reto de la Verdadera Comunicación.
Recordemos :
Primer Hábito:                     Proactividad (Actitud)
Segundo Hábito:                  Tener un fin en la mente (Objetivos)
Tercer Hábito:                     Primero lo primero (Prioridades)
Una vez hayamos logrado la “puesta en práctica” de estos primeros Hábitos, y logrado la “Victoria Privada” estaremos en condiciones de alcanzar la comunicación efectiva, la COMUNICACIÓN SINÉRGICA.
Empatía, Asertividad, Coraje, vuelven a sonar con fuerza como artífices de esa comunicación, que nos permita el Ganar/Ganar.
Pero lo que es más importante, es que este es un proceso continuo, no se trata de una línea de trabajo con principio y fin, no;  una vez hayamos alcanzado la “sintonía” con los otros, debemos de volver al comienzo, profundizar, esforzarnos en “entender” a los demás “hacernos entender” y  tener la “valentía de hacerlo” una y otra vez, de esta manera el crecimiento basado en la mejora continua de las relaciones INTERPERSONALES (léase TRABAJO EN EQUIPO), está garantizado.
Como factor esencial Covey hace hincapié en que nuestra visión de la realidad no es la realidad en si misma (este aspecto ya había sido tratado antes), filtramos esa realidad a través de “nuestras gafas” (cultura, perjuicios, educación, entorno..) si nos esforzamos separar nuestra manera de ver las cosas de las cosas en si mismas, y pensar que “el otro” se encuentra en una situación parecida, las posibilidades de éxito en la relación serán mucho mayores, tendremos la esencia de la sinergia al alcance de la mano .
La suerte es que para el autor contamos con la ventaja de que los deberes están, en gran medida, dentro de nuestro círculo de influencia, con lo que va a depender de lo que seamos capaces de hacer nosotros, de nuestra proactividad.
De alguna manera debemos de empezar a sinérgicos DESDE DENTRO.

martes, 20 de noviembre de 2012

Covey, El Quinto hábito, Comprender para ser Comprendido

Vamos a por el quinto hábito, una vez más sencillo y contundente..



QUINTO HÁBITO:  PROCURAR PRIMERO COMPRENDER Y DESPUÉS SER COMPRENDIDO.
Del libro:
LOS SIETE HABITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA
Autor: Stephen R. Covey   (ISBN: 978-84-493-2194-8)

Empatía, es la palabra mágica, si queremos realmente, comunicarnos de una manera efectiva, debemos pasar necesariamente por la comprensión de nuestro interlocutor. Es muy habitual que el proceso de escucha esté condicionado por dos factores:
a)      Estamos hablando en ese momento
b)      Estamos preparándonos para hablar “lo antes posible”.
En ambos casos los resultados son desastrosos. Estaríamos en la forma de escucha más superficial, en realidad se trataría de una No escucha..
Si lo que en realidad deseamos es COMUNICARNOS con los demás, tendremos que alcanzar el nivel más elevado de escucha, la escucha empática, que vendría a ser “escuchar con la intención de comprender”.  Todos necesitamos ser comprendidos, antes de dejarnos influir o plantearnos resolver algún tipo de problema interpersonal.
En base a esto, resultan fundamentales los tres primeros hábitos (Victoria privada), recordemos:
-          Proactividad (Actitud)
-          Tener un fin en la mente (Objetivos)
-          Primero lo primero (Prioridades)
Estos tres elementos nos proporcionan un núcleo interior invariable como base sólida para afrontar con energía la mayor vulnerabilidad que se da “ahí afuera”.
Resumen: En la vida, siempre, procurar antes de actuar, comprender.
Ahora bien, debemos de ser cuidadosos en la forma como nos movamos en nuestra interacción con los demás, nuestra escucha habitualmente es “autobiográfica”, solemos responder con: evaluaciones, sondeos, consejos o interpretaciones personales, es natural que sea así, pero no es lo mejor; no debemos de olvidar que nos estamos moviendo (o al menos así deberíamos de hacerlo) en el terreno de las emociones, y más allá de entender las palabras, deberíamos de entender el mensaje. Solo cuando veamos que nuestro interlocutor, después de haber realizado por nuestra parte una escucha empática, responde a nuestras preguntas de una manera lógica, podremos establecer un dialogo desde la racionalidad.. en cuanto veamos que  sus respuestas se vuelven de nuevo emocionales, tendremos que volver a la escucha empática, tendremos que echar mano de las emociones, de la comprensión de las “del otro”; el autor nos indica que “Las habilidades no son efectivas si no surgen de un deseo sincero de comprender”.
Logrado este objetivo COMPRENDER, podemos centrarnos ahora en ser comprendidos, para lo cual debemos:
1)      Generar confianza.
2)      Incorporar sentimientos en nuestro mensaje.
3)      En último lugar pasar a la parte lógica, razonada de la exposición
Si recordamos los “Círculos” de influencia y preocupación del primer hábito, nos daremos cuenta que  muchos de los problemas en nuestras relaciones con los demás, como problemas, desacuerdos, circunstancias negativas etc.. se encuentran en el centro de nuestro círculo de preocupación, pasemos estos asuntos a nuestro circulo de influencia para poder trabajar sobre ellos ¿Cómo?... favoreciendo la COMUNICACIÓN, la escucha EMPÁTICA.  
COMPRENDIENDO ANTES, PARA DESPUÉS SER COMPRENDIDOS